Es una pena que en todo este año nunca
hayas deshielado tu heladera o por lo menos hayas estado presente, y tuviera que haber sido
yo quien tuvo que andar pendiente de eso… En serio no tenés idea del dolor de
cabeza que es tener que estar atento porque si no se inunda todo… Quizás ahora me de bronca y sienta un
nudo en la garganta pero en un futuro te lo agradeceré porque aprendí algo
valioso: ser responsable de algo que no es mío pero que de igual forma cuidaba
como propio. Quizás vos no podrás aprenderlo hasta el día en que en serio te
hagas responsables de tus cosas, y cuando ese día llegue espero que, más allá
de las quejas, cuides lo ajeno como yo cuidé lo tuyo.